Quiero que sepas que creo en las energías y vos avanzás en la neblina como un espartano. Lo escribo en lápiz así se puede borrar, por si me arrepiento. El que sala las heridas es el malo, el que las lame, es el pelotudo. Nunca sabés dónde buscar. Más vale dejalas ahí a mis heridas, ahí donde están. No las toques. Más bien dejarlas solas que mal acompañadas.